Una economía al servicio del pueblo, no del gran capital. Soberanía económica, industrialización y justicia tributaria.
Una economía donde el mercado sirve al pueblo y no al revés. Apoyo decidido a la producción nacional, las MYPEs, la agricultura familiar y la industrialización del país.
Renegociación de contratos con transnacionales. El gas, los minerales y la biodiversidad deben beneficiar primero al pueblo peruano.
Transformación de materias primas en el país. Creación de industria petroquímica, siderúrgica y de manufactura con valor agregado.
Créditos accesibles con tasas preferenciales, capacitación, acceso a tecnología y mercados justos para pequeños productores.
Creación de un banco nacional de fomento que financie proyectos productivos, cooperativas y emprendimientos populares.
Protección de la producción agropecuaria nacional. Compras estatales a productores locales y promoción de la soberanía alimentaria.
Que paguen más los que más tienen. Un sistema tributario progresivo que combata la evasión y la elusión fiscal de las grandes fortunas y corporaciones.
Impuestos más altos a las grandes fortunas, herencias millonarias y ganancias extraordinarias. Reducción de carga a pequeños contribuyentes.
SUNAT fortalecida con tecnología de punta, inteligencia artificial y cooperación internacional contra paraísos fiscales.
Revisión de las regalías mineras para que las comunidades donde se extraen los recursos reciban una justa compensación.
Un modelo económico que combine el dinamismo del mercado con la planificación estratégica del Estado. Ni capitalismo salvaje ni estatismo burocrático: economía popular con mercados al servicio del pueblo.
Plan Nacional de Desarrollo a 20 años con metas claras en industrialización, empleo, educación e infraestructura. El Estado como motor del desarrollo.
Coexistencia de empresas estatales estratégicas, sector privado regulado y economía cooperativa/solidaria. Incentivos para cooperativas de producción.
Fortalecimiento de la relación Sur-Sur. Comercio justo con países latinoamericanos, intercambio tecnológico y cooperación regional.
Inversión del 3% del PBI en I+D. Parques tecnológicos, incubadoras de startups y transferencia tecnológica para la producción nacional.